1 sep. 2008

Fontanarrosa x 100 en 'El Grafico'

Esta entrada la cree para Lápiz y Papel, pero me gusto tanto que la pongo aca tambien.
"El Che era de Central, no jodamos más"
Hace cinco años, el Negro le confesaba a El Gráfico que se aburría en las vacaciones, que no conocía a ningún colega suizo, y que elegía la palomita de Poy sobre el gol de Diego a los ingleses. Para recordarlo.



1 ¿La palomita de Poy o el segundo gol de Diego a los ingleses?
La palomita de Poy, por el valor emocional. Ahora, desde un punto de vista técnico... viste que hay goles que con el paso del tiempo se agrandan, que en vez de ser desde 25 metros fueron desde 40, bueno, la limitación del gol de Diego es que no tiene posibilidad de exageración en el futuro. Uno dirá: “No sabés, la agarró atrás de la mitad de la cancha, gambeteó a medio equipo, eludió al arquero y gol”. Y fue así nomás.
2 ¿Nunca hiciste un simulacro de la palomita de Poy? No, porque no es una opción turística, que cada uno que va a Rosario puede pagar algo y tiene derecho a la palomita de Poy. Hay gente que tiene la aspiración de estar ahí en ese momento, en cada celebración de los 19 de diciembre: en el arco o tirándole la pelota a Aldo, eso sí.
3 ¿Quién la tiene más clara con los pronósticos: la Hermana Rosa o Guillermo Nimo?
Guillermo Nimo, que es un profesional. La Hermana Rosa es adivina y el fútbol es apenas una alternativa dentro de su trabajo.
4 ¿Es cierto que no te gusta que tu mujer te despierte antes de lo habitual?
Sí, sólo dos veces entró en la habitación a despertarme: el día de la Guerra de Malvinas y el día que Diego firmó para Newell’s. La vez de Maradona, abrió la puerta y dijo: “Die-go fir-mó pa-ra Ne-well’s” y cerró.
5 ¿Cuando te diste cuenta de que la calvicie sería tu compañera de ruta?
Uno la percibe pero no le da mucha importancia porque piensa que nunca va a llegar a la calvicie total. Por otro lado, no se puede hacer nada. Esos tratamientos de insertar cabello por cabello es como si te hicieran una transfusión de sangre glóbulo por glóbulo.
6 El cómico que más te hace reír.
Siento una gran admiración por Woody Allen. En el ámbito local, Les Luthiers y Olmedo, en líneas diferentes.
7 ¿Qué chiste propio recordás que te hizo reír más?
Un chiste casi típico de mi manera de encarar el humor es uno que ilustra la tapa del libro de la pareja. La mujer le dice al esposo: “Querido, ya llevamos 18 años de casados”. El tipo le contesta con otra pregunta: “¿Y falta mucho?”
8 ¿Inodoro Pereyra no es hincha de algún club?
A título de aprovechar un chiste, en algún momento decía que era de los Gauchos de Boedo.
9 Pero no es futbolero. Es que no quiero redundar en el tema.
10 ¿Es verdad que sos el cerebro en las sombras de la OCAL (Organización Canalla para América Latina)?
No. Es inútil repetirlo porque cada vez que digo que no lo soy es como que incrementara la convicción de que sí lo soy.
11 ¿Por qué Central lleva más de 20 años sin ganarle a Newell’s en el Parque?
No soy un amante de las estadísticas, pero creo que el clásico rosarino es el que registra mayor cantidad de empates. Hay una conformidad mutua con el empate. Para Central en algún momento fue negocio el empate en el Parque y ahora la gente de Newell’s con tal de mantener esos 20 años tampoco arriesga demasiado.
12 ¿Maradona en Newell’s es una mancha negra para el orgullo centralista?
En absoluto. Hay datos dolorosos para la gente de Central: el campeonato del 74 en el que Newell’s levantó un 0-2 contra Central en la final, los 20 años sin ganar en el Parque... Lo de Maradona en su enunciación pareció que iba a ser muy grave. Y después casi resultó una broma al revés. Es como si el más encarnizado de tus vecinos se compra un Rolls Royce. Te mató. Y después no lo puede sacar del garaje.
13 Pero en los libros, cuando se registra la trayectoria del mejor jugador argentino, aparece el escudito de Newell’s.
Está bien y yo entiendo que el hincha de Newell’s esté legítimamente orgulloso; sin embargo a la gente de Central no la perjudicó para nada, casi al contrario te diría.
14 ¿Es cierto que sos un adicto al trabajo que además se aburre en las vacaciones?
Sí, totalmente cierto. Este es un trabajo vocacional, en el que yo la paso bastante bien. En las vacaciones, yo no sé que hacer. Nunca supe, por ejemplo, cómo era el uso del mar. No sé qué se hace en el mar. Hemos ido con el Negro Caloi, con todo el despelote de llevar reposeras, sombrilla y bolsos, y decimos: “¿Y ahora qué hacemos?”. Aparte, tengo una propensión notable al aburrimiento, entonces tiene que haber un cierto oleaje para que me meta.
15 ¿Qué cosas te divierten, entonces?
La gente. Tampoco quiero eso de las playas desiertas, salvo que sea con Sandra Bullock, aunque entonces para qué quiero la playa desierta, me da lo mismo cualquier cosa. A mí me gustan los bares, tomar algo, ver pasar la gente. Por eso me gusta Nueva York.
16 Un partido.
Así, rápido, por las características que tuvo, el 4-0 contra el Mineiro, que nos dio la Conmebol. Esa noche fui a la cancha sin expectativas, un poco para cumplir con un plantel que había hecho una gran campaña en una copa internacional. Antes de empezar les dije a los muchachos: me voy a empezar a asustar a partir del tercer gol. Pero lo dije como una joda. Después se dio.
17 El último gran festejo que tuviste con Central.
Contra el América de Cali, por la última Libertadores. Fue impresionante, como una explosión. Ahí comprobé que sólo el fútbol puede permitirte que pases de estar muerto, deprimido, en la lona, a la euforia total. Perdíamos 3-0, jugábamos con uno menos y Central metió dos goles en el descuento. Ya se empezaban a escuchar los festejos de la gente de Newell’s, habían pegado afiches.
18 ¿Sos de gritar los goles?
Sí. No soy un tipo demostrativo en la cancha pero grito los goles .
19 ¿Dónde estabas el día de la palomita de Poy?
Lo vi en casa, no soportaba la ansiedad... Y creo que tampoco me soportaban a mí. Así y todo, no era consciente en ese momento de la importancia que iba a tener ese gol con el paso del tiempo. Esto también lo piensa Aldo, me lo contó.
20 Tu mejor libro.
Yo sostengo que los libros son como los CD: hay dos temas fuertes y el resto acompaña. Hay algunos cuentos en los que por ahí influye la repercusión que tuvieron: “El mundo ha vivido equivocado”, “19 de diciembre” y con el paso del tiempo, cuando uno los ve como si lo hubiera escrito otro, por ahí pienso que son buenos cuentos. También hay otros que me han gustado a mí solo y no a los demás.
21 ¿Quién te puso “Negro” de apodo?
Hace poco estuve en España y una de las cosas que más me preguntaban era ésa. Mi vieja me decía Negro, Negrito, como esos perros que no tienen raza.
22 Un escritor.
Globalmente siempre me atrajeron los narradores norteamericanos de corte periodístico: Hemingway, Salinger, Capote, Irving. Leí también al Gordo Soriano, me interesó el boom latinoamericano; pero me doy cuenta de que estos narradores que cuentan con bastante sencillez algo son los que más me han influenciado.
23 ¿Qué hiciste las dos veces que Newell’s perdió la final de la Libertadores?
Una vez estaba en Colombia, en Cartagena, en un encuentro. Me dio un alivio tremendo. “Puedo volver a Rosario”, pensé. En el 92 estaba en casa, lo vi por tele, sufriendo, y me acosté tranquilo, claro.
24 ¿Tenés problemas en la calle con los hinchas de Newell’s?
No, en general no. Las jodas son: “Canallón, hacete de Newell’s”. Esas cosas. Pero conociendo la ciudad también me cuido en mis declaraciones. Eso no implica que yo diga que quiera que gane Newell’s. No me creería nadie.
25 El mejor jugador en la historia de Central.
Kempes. Fue el de mayor jerarquía. Después hay otros jugadores más pegados al sentimiento: los nacidos en Central y que jugaron más tiempo.
26 El jugador al que más puteaste en una cancha. No soy de putearlos, posiblemente haya sido alguno tan intrascendente que pasó de largo.
27 El personaje del fútbol que más te cautivó en una charla.
Hay varios. Valdano, el Flaco Menotti, Perfumo, Quique Wolff son los que están tratando de traducir lo que ellos vivieron como jugadores para que la gente lo perciba más.
28 ¿Con Valdano se chicanean por sus orígenes de Newell’s y Central?
Sí, muy a nivel de broma. Hace poco, cuando presenté un libro en Madrid, me regaló una camiseta de Real Madrid con una frase que decía “El Negro ha vivido equivocado”, haciendo referencia justamente a mi carácter de hincha de Central y al libro que presentaba.
29 ¿De chico soñabas con ser lo que sos hoy?
Desde chico me gustó dibujar, aunque en esa época suponer que uno iba a ganarse la vida de esto era como decir “voy a ser astronauta”. Sonaba extraño. Yo quería dibujar historietas de aventuras como las del Tony, no humor.
30 ¿Siempre tuviste esa veta humorística? ¿Tus amigos se reían de tus chistes?
No. Tal vez un matiz, pero siempre dentro de las características de los dibujantes: un tipo muy introvertido y cerrado, entonces la transmisión de ese posible humor no llegaba a ningún lado. Se fue dando. De la secundaria pasé a una agencia de publicidad y ahí empecé a trabajar más el humor.
31 ¿Cómo te definís profesionalmente?
Soy un narrador, que a veces cuento con el dibujo, a veces con el texto y a veces con las dos cosas. Cuando lleno las tarjetas de embarque pongo “dibujante”. Es lo primero que naturalmente me sale decir.
32 ¿Quién era tu ídolo de pibe?
Hugo Pratt, el dibujante de “El Corto Maltés”. Le copié mucho, en algunas cosas por ahí se puede entrever eso.
33 Fontanarrosa como futbolista, ¿estilo quién?
Una especie de volante por derecha prolijo. No me animo a la comparación.
34 ¿Cómo te enteraste del primer título ganado por Newell’s en 1974?
La sabiduría del destino me mandó a Roma. Era la primera vez que viajaba a Europa. Me acerqué a un grupo de argentinos que estaba en Piazza Spagna a preguntar cómo había salido la final. “Ganó Newell’s”, dijo uno. “Se suspendió porque se armó quilombo”, agregó otro. “Creo que ganó Central”, se sumó uno más. Después me enteré de que levantaron el 0-2 y fueron campeones con el empate. Por suerte volví a Rosario bastante tiempo después para amortiguar las cargadas y el sufrimiento.
35 ¿No crees que si Newell’s hubiera tenido un Fontanarrosa en sus filas se habría llenado de plata escribiendo sobre esa final?
Alguna vez charlaba con Valdano: “Dios no lo permita, pero si yo hubiera sido de Newell’s, ese partido tiene todos los condimentos para un cuento, un muy buen cuento, una cosa épica”. Siempre me sorprendió que festejaran más el gol de Domizi, cuando nos ganaron con suplentes en el 92. Sin embargo son decisiones personales de cada uno.
36 ¿La llegada de Menotti a Central te entusiasmó porque son dos cosas muy cercanas a tus sentimientos o te dio miedo por lo que puede ocurrir?
Me entusiasmó porque llegó el Flaco y así puedo ir más seguido a tomar un café con él. Además, en un momento tan caótico de Central, con un vacío de poder impresionante, creo que el Flaco hasta puede ser más importante institucionalmente que en el ámbito futbolístico. En el campo de juego está jodido porque juega con los jugadores que van quedando; afuera aglutina mucho.
37 ¿Alguna vez una derrota te espantó las musas inspiradoras?
Cualquier derrota de Central me pone de un humor espantoso. Es jodido arrancar una semana después de una derrota.
38 ¿Como hace un tipo que tiene que crear? ¿Se sienta frente a la mesa y dice: “Musas, vengan”?
Yo leo el diario, anoto cuáles son las noticias y observo cuál me puede generar algún material. Uno maneja 2 o 3 mecanismos para procesar la información y conseguir un producto humorístico. Eso para los chistes de todos los días y también para Inodoro. Es como que estás todo el tiempo con una antena: ¿esto me podrá servir?
39 ¿Para los cuentos te basás más en las historias de tus amigos?
Según. También mucho en la lectura. Así como para un músico es fundamental escuchar música para un tipo que escribe es fundamental leer, va disparando algunas cosas. Y leo de todo. Por ahí leés algo de un tratado de la cría de lombriz y puede salir algo.
40 ¿Es casi una regla que el humorista sea un tipo serio tirando a amargo en la vida real?
En general el humorista gráfico parte de la introspección. Casi todos los chicos que dibujan son muy callados, cerrados y creo que por eso mismo dibujan, como una manera de llegar a la gente. Aparte se necesita un cierto grado de observación y casi siempre la observación parte más de escuchar que de hablar. Lo que tampoco se puede caer es en la leyenda del payaso triste. Sí es cierto que, salvo algunas excepciones, como el Negro Crist, casi ningún humorista gráfico es un entretenedor. No es que llega Quino a una fiesta y dicen “ahora empezó la joda”. Pero son tipos, me refiero a Quino, Caloi, Les Luthiers, que en una mesa de 6 u 8 personas se arma y te cagás de risa.
41 ¿Vos cómo sos?
Igual a estos últimos que nombré. No soy un animador.
42 En un chiste tuyo, una señora le decía a una amiga: “A mí no me gusta el fútbol, pero voy a la cancha porque en una de ésas hay un gol y mi marido me abraza”. ¿Tu mujer nunca te dijo eso?
No, no. Hay un libro que se llama “Fiebre en las gradas”, de un inglés fanático del Arsenal llamado Nick Hornby, que es muy claro. El decía que no hay que ir a la cancha con un chico ni con una mujer, porque no se puede prestar atención a dos cosas al mismo tiempo. Van a patear un corner y el chico quiere ir al baño. No se puede.
43 ¿En qué le gana Rosario a Buenos Aires y en qué Buenos Aires a Rosario?
Rosario tiene la ventaja del tamaño y la cantidad de habitantes. Yo creo que la calidad de vida crece cuando hay menos gente. Después, son ciudades parecidas: muy italianas, de inmigrantes, portuarias, tangueras; a diferencia de Córdoba, que es folclórica. El tamaño le da una característica de club a la ciudad, es más fácil encontrarse con la gente. Buenos Aires le puede ganar a Rosario en la oferta de espectáculos y actividades, que es mayor.
44 ¿Por qué te parece que hay tan poca literatura vinculada con el fútbol?
Proporcionalmente, para un país de la cultura futbolística de éste, no hay tanto material, como sí lo ha habido de boxeo, por ejemplo. Lo que pasa es que el tiempo que yo dedicaba a ver la Tercera, la Reserva y la Primera no me dejaba tiempo para escribir. Y el tipo que escribía se dedicaba a escribir, no iba a la cancha. El intelectual estaba alejado del fútbol en general. Con excepciones, como el Gordo Soriano y Osvaldo Bayer, otro hincha de Central, vale aclarar.
45 ¿Kempes, Poy, Palma o Zof?
Como símbolo de Central, Poy, por una suma de circunstancias que exceden al mismo Aldo: la palomita, que siempre jugó en Central...
46 De los equipos de Central campeón, ¿con cuál te quedás? El primero, el del 71, gran equipo.
47 ¿Tenés miedo que dentro de poco Central se vaya a la B?
Está dentro de las posibilidades, sobre todo por la situación económica y el vaciamiento futbolístico del club. Desde que se fue Bauza, Central vendió a 8 titulares. Y sigue. A pesar de que las inferiores de Central son una especie de milagro, no dan abasto.
48 ¿Por qué el fútbol rosarino en los últimos años ni siquiera pelea los campeonatos?
Por lo que decía antes. No se puede aguantar un equipo. Los jugadores que se destacan se venden a los 10 partidos, como Muñoz Mustafá o Cetto para citar los últimos casos.
49 ¿Avalás la suelta de ratas por aquel 4-0 a Newell’s con retirada del rival?
No, lo que se hace es un lanzamiento de toallas. En Rosario se da todo un contrapunto de recordatorios y mientras la cosa se mantenga en un plano de joda creativa, está bien, pero se puede poner espeso.
50 ¿La gente te pide autógrafos cuando vas al Gigante o te deja ver los partidos tranquilo?
Allá soy una figura de todos los días, así que los veo tranquilo, con un grupo de amigos en la platea alta del lado de los bancos.
51 ¿Qué hiciste después de la derrota con Cruz Azul en la semifinal de la última Libertadores?
La sensación general, a priori, era: partido muy difícil. Central había llegado mucho más lejos de lo que se podía pretender. En general hubo una sensación de cristiana resignación.
52 ¿Caloi, Quino o Landrú?
Eso no te lo voy a contestar porque me van a cagar a piñas entre todos. Los tres son muy amigos.
53 ¿Qué te cuesta más: dibujar o escribir?
Escribir me produce una tensión diferente. Dibujar no me cuesta tanto, a pesar de que no me considero un buen dibujante sino uno correcto. El problema es el texto; el dibujo sale.
54 ¿Nunca tuviste miedo de que un día se te corte la inspiración y no te salga nada?
Una vez lo contestaba Quino en una mesa redonda: todos tenemos miedo. Pero él decía: si hasta ahora se me han ocurrido cosas, ¿por qué de golpe se me van a dejar de ocurrir? Es un fantasma que a uno le da vueltas, pero lo de Quino tiene mucha lógica.
55 ¿Asado, pastas o pizza?
Uhhh, las tres cosas me gustan mucho. Son la base de mi alimentación, en realidad.
56 Una ciudad del mundo fuera de la Argentina.
Nueva York.
57 El primer partido que fuiste a la cancha.
Uno contra Tigre que me llevó mi viejo. Medianamente se recuerda porque fue una goleada muy grande de Central. Al final uno se da cuenta de que, en general, te toca debutar como espectador en uno de esos partidos intrascendentes.
58 ¿Qué extrañas del fútbol de antes?
Algunas sensaciones, como comer las pastas al mediodía y después salir a la cancha. Son hábitos más relacionados con el entorno que con el fútbol en sí. Y extraño el público, o sea, desapareció el público. Eso es indudable y desalienta.
59 ¿Cuándo, cómo y por qué te metiste en esto que hacés?
Uhhh, qué sé yo. A mí me gustaba copiar las historietas, pero no terminé el secundario y estuve un tiempo al re pedo hasta que mi viejo, un poco preocupado, me consiguió un laburo en una agencia de publicidad. Me metieron de pinche, para servir café y, poco a poco, empecé a hacer alguna cosita. El primer trabajo vinculado con lo mío fueron cosas del tipo “rellená esto de negro”.60 La última vez que te agarraste a trompadas. En la escuela primaria habrá sido.
61 ¿Todos los días a la tarde vas a El Cairo a tomar algo con tus amigos?
El Cairo se mudó a La Sede, otro boliche, y, por lo general, vamos todos los días. Somos una población flotante de casi 20; uno llega, a otro lo trae un amigo. La gran ventaja es que se hablan pelotudeces. Siempre repito: lo que cansa es prestar atención. Y cuando vos estás con gente muy amiga no tenés por qué prestarle atención. Nos quedamos entre las 7.30 y las 9 de la noche. Es un recreo, un hábito fantástico. Varios ya llevamos como 25 años juntos.
62 De las veces que votaste para presidente, ¿ganaste alguna?
Sí, alguna gané. En el 83 voté a Alfonsín.
63 ¿A quién votarías si hubiera elecciones mañana?
Creo que estoy en el mismo problema que la mayoría del pueblo argentino. Todos sabemos lo que no queremos pero no lo que queremos.
64 Si no terminaste la escuela y sos lo que sos, ¿el consejo es que los chicos no vayan a la escuela?
No, para nada, ésa sería una reflexión equivocada. En mi caso yo tuve la suerte de tener una determinada habilidad para dibujar, pero es una suma de casualidades. Ahora a mi hijo se le ha dado por la música y no sé por qué, como a mí se me dio por el dibujo cuando en mi familia nadie dibujaba.
65 ¿Hay mucho choreo en el mercado de humoristas?
Hay un lógico choreo porque uno aprende copiando. Yo copié a Prat y a tantos otros: cómo dibuja las manos, los ojos, cómo soluciona esto, pero después uno va creando su estilo propio. Con las ideas se dan muchos casos de coincidencias. A veces mando un chiste al diario y pienso: a ver si lo publican antes de que Crist publique el mismo.
66 ¿La vocación uno la trae de nacimiento o surge en un momento por algo?
No sé de dónde sale el puntapié inicial; por qué a mí me gustaron las historietas o se me ocurría copiar los dibujos. Esa es una parte misteriosa, aunque después se ejercita como un músculo cualquiera.
67 ¿Vos sos al humor como quién al fútbol?
No sé, un Ardiles, un trabajador.
68 ¿Nunca pensaste en afeitarte?
Sí, durante la dictadura, porque era un llamador, pero como soy un tipo muy rutinario no me afeité.
69 ¿Rock o tango?
Tango. Goyeneche como emblema.
70 ¿Cuál fue el clásico que te mantuvo más tiempo recluido en tu casa?
Me acuerdo de uno cuando era chico. ¡Lo que era la primaria! Newell’s ganó 5-3 después de ir 0-2. Una catástrofe.
71 ¿Por qué la mayoría de los artistas rosarinos conocidos, como Olmedo, Fito Páez o Baglietto, son de Central?
Yo tampoco le encontraba explicación y un amigo me dijo: “Es un testeo de la ciudad, si agarrás diez arquitectos es lo mismo”. Entonces, con artistas también.
72 ¿El fútbol es el anestesiante ideal de los gobernantes de turno?
No comparto esa teoría. La gente va a la cancha, grita, putea, sufre por el fútbol; sin embargo, cuando vuelve a la casa, sabe lo que está pasando. Acá se juega al fútbol pero los quilombos en los bancos y los cacerolazos siguen.
73 ¿En qué se diferencian los hinchas de Newell’s de los de Central?
Ahora están muy mezclados. Originariamente había una diferencia hasta social. Se me ocurre que siempre fue como más exagerado y quilombero el público de Central, pero la gente de Newell’s es muy seguidora también.
74 ¿Qué significa para vos que exista una organización como la OCAL?
Me parece propio de una hinchada como la de Central, no me extraña.
75 De chico eras lector de El Gráfico. ¿Qué era lo que más te gustaba?
Leía minuciosamente todo. Me gustaba, aparte, porque tenía una curiosidad de cómo se escribía. Panzeri tenía una cosa concienzuda, aunque me gustaba más Pepe Peña.


76 De los jóvenes de gráfica, ¿cuál te gusta más?
No veo toda la producción, pero te puedo nombrar a Langer.
77 ¿Hubo jugadores que te hicieron reír en una cancha?
Risa admirativa, tipo: mirá lo que se le ocurrió a este tipo. Maradona, Orteguita...
78 Si hubieras nacido y vivido en Suiza, ¿creés que tendrías la capacidad para hacer reír que tenés?
Siempre damos el ejemplo de qué harán los colegas suizos. No conozco ningún humorista suizo, la verdad.
79 ¿Creés posible que algún día Menotti y Bilardo se junten a discutir de fútbol?
Habría que preguntarles a ellos, pero este país da todo tipo de sorpresas, no hay que descartarlo. 80 ¿A tu hijo no lo desheredaste por el hecho de que no le guste el fútbol?
No. Habría sido terrible si me salía hincha de Newell’s. Conozco casos y es terrible la convivencia. 81 ¿Qué te dice cuando te ve sufriendo por radio o tevé un partido de Central?
Se ve que ya está acostumbrado. Por ahí llega y pregunta con miedo: “¿Cómo salió Central?”.
82 ¿Cómo fue el día que te fuiste a probar a Central?
No pasó nada. No hubo dudas.
83 ¿Cómo se dio el cambio para que pasaras de espectador, que va semana a semana a ver a Newell’s y a Central, a un fanático como ahora?
No sé si hay un momento exacto, aunque cuando iba a ver a Newell’s, era de Central, eso aclarémoslo. Después, cuando trascendió que yo era hincha de Central, y aparte me casé y tuve hijos, listo. Está bien el fanatismo, pero si además iba a ver a Newell’s iba a tener problemas con los hinchas de Newell’s y con mi mujer.
84 Estás viendo un partido de Central y se te ocurre algo, ¿lo anotás en un papel?
No, en los partidos de Central no se me ocurre nada, sólo pienso en el partido. Una vez me propusieron hacer un programa de tevé en el que yo iba con otro tipo a la cancha y mientras tanto hablábamos. “Pero vos estás en pedo –le dije–, yo no soporto ni que me dirijan la palabra cuando veo un partido de Central.”
85 Viene un día tu hijo y te dice que le empezó a gustar el fútbol y Newell’s, ¿qué hacés?
Tendría que consultarlo con un especialista, con un psicoanalista o algo por el estilo.
86 ¿A las neuronas las alimentás con algo en especial?
No. Me cuido con la comida para no engordar pero no hay dieta para el raciocinio.
87 ¿Qué cambios le harías al reglamento del fútbol?
Que cobren un lateral mal sacado. No incide para un carajo si mira al frente o no. Dejame de hinchar las pelotas.
88 ¿Alguna vez rompiste algo viendo o escuchando un partido de Central?
No. Lo que uno abandona son algunos amuletos: tenés este cenicero en la mano y ese día ganó Central, entonces lo repetís para el partido siguiente. Te dura dos partidos, hasta que Central pierde de nuevo.
89 Está por entrar un gol de Newell’s y vos estás adentro del campo, ¿te metés para evitar el gol?
No. Eso ya lo hizo el Turco Espil, lo patentó él.
90 A Natalia Oreiro la eligieron madrina de la selección uruguaya, ¿a quién eligirías para la argentina?
A Carolina Peleritti. Tiene rasgos saludablemente criollos.
91 ¿El jugador de Central más tribunero que recordás?
Dos. Buenos jugadores pero tribuneros al mango: el Chango Gramajo y el Puma Rodríguez. Una vez, el Chango le metió un gol a Newell’s en el Parque: eludió al arquero, hizo cruzar la pelota medio metro la línea de gol, siempre enganchada a su pie derecho; después la sacó, la levantó y la llevó como una bandeja en su mano, mostrándosela a la tribuna de Newell’s. Un personaje.
92 ¿Cómo fue vivir en Rosario entre 1971 y 1974 cuando Central tenía dos títulos y Newell’s ninguno?
Muy excitante, sobre todo por lo novedoso. Además, en esa época Newell’s tenía un equipo del carajo.
93 ¿Cómo te la hubieras bancado si Newell’s ganaba la Copa en el 88 o 92?
Difícil, hubiera sido realmente muy difícil de asimilar.
94 La verdad: de las mandarinas que te daba tu vieja para ir a la cancha, ¿cuántas terminaban en el campo de juego?
No era de tirar mandarinas. ¡Pero qué pérdida la de las mandarinas, no! El aroma. Debe ser una de las frutas más aromáticas, además una fruta diseñada para la cancha, cómoda para sacarle la piel. Antes era una costumbre llevarlas.
95 ¿Por qué en tu libro “No te vayas campeón” hay un capítulo dedicado a cada uno de los equipos campeones de Central pero hay dos solos que agrupan los 4 títulos de Newell’s?
No fue una determinación mía, de verdad. Yo soy un eterno sospechoso con respecto a Newell’s. Cuando en la revista Viva escribí una nota sobre Maradona, escribieron al costado los datos y se olvidaron de Newell’s. Me lo adjudicaron a mí, y yo ni sabía que iban a poner una ficha técnica.
96 ¿El Che Guevara era de Central o de Newell’s?
Eso está muy claro y no hay dudas. Era hincha de Central, no jodamos más. Y no lo digo yo sino Alberto Granado, el tipo que viajó con él. En el reportaje que le hizo Santo Biasatti, Granado cuenta que cuando iban viajando hacia el norte jugaban algunos partidos de fútbol. Biasatti le pregunta: “¿Y el Che jugaba?”. Granado le dice que sí, que era arquero e hincha de Central. Y explica que era de Central porque en esa época Central era el equipo del pueblo y Newell’s el de la alta sociedad. Te imaginás que con esa entrevista, la OCAL hizo todo: viajaron a Cuba, hicieron una marcha ahí, transmitieron el gol de Poy con los hijos del Che, todo. Así que no hay dudas, viejo.
97 ¿Qué se hace, después de la eliminación en el Mundial, cuando falta toda una vida para el próximo Mundial?
Es duro. Este ha sido un golpe muy fuerte porque el nivel de decepción suele ser directamente proporcional al nivel de expectativas que se generan. Y el nivel de expectativa fue exageradamente grande; por un lado, por lo que había justificado con creces en las eliminatorias y, por el otro, porque existía una carga adicional. Había una gran necesidad de tener una alegría, de que Verón además de tirar los centros bajara el precio de la harina y abriera el corralito.
98 ¿Estás de acuerdo con esos hinchas de Central que dijeron que no iban a alentar por Argentina y que gritarían los goles de Suecia porque Bielsa es de Newell’s?
No, no. Un tipo de la OCAL me comentó indignado ese hecho. No me extrañaría que fuera una nota armada; hoy, con tal de aparecer en tevé, hay gente que hace cualquier cosa. De todas formas, al día siguiente ya había gente de la OCAL distribuyendo un volante en el que repudiaban esos dichos por dos hechos esenciales: porque había tres jugadores de Central (Bonano, el Kily y Chamot) y porque Central ya tiene su técnico campeón mundial, el Flaco Menotti. Por eso, si Argentina salía campeón, de última quedábamos empatados. Y Bielsa hubiera sido el segundo, no el primero. Igual, no descarto que haya fanáticos recalcitrantes que piensen como esos de la tele. Son una ínfima minoría, no los comprendo.
99 ¿Cómo surgió una casa de velorios para que la Hermana Rosa viera los partidos del Mundial?
Estaba pensando qué ámbitos podían ser propicios para la cosa nocturna. Estaban los boliches bailables, los moteles, y también los velatorios. Me incliné por esto último y lamentablemente quedó de alguna manera vinculado con la suerte de Argentina en el Mundial.
100 ¿Se puede decir que la Hermana Rosa cumplió un ciclo después de su fracaso en el Mundial?
(Risas) A juzgar por los resultados, sí, pero en este país no hay muertos políticos. Se han equivocado tanto en muchísimos otros ámbitos que, indudablemente con la personalidad que tiene ella, estoy seguro de que va a renacer como si no hubiera cometido ningún error.


No hay comentarios.: